Este artículo está escrito por Juan Vila, director de gobierno abierto en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.


La infraestructura pública es una parte fundamental de cualquier ciudad y su desarrollo: afecta la calidad de vida de los residentes al definir el tipo de servicio público que reciben. El transporte, los espacios públicos, los parques, las aceras y las carreteras definen el tejido urbano vital en el que vivimos, nos movemos, disfrutamos, trabajamos y mucho más.

Actualmente, muchos gobiernos se enfrentan al desafío de adaptar su infraestructura a problemas complejos y de múltiples causas como las amenazas ambientales, la desigualdad o el crecimiento de la población. Esta gestión por parte de los estados es crucial cuando consideramos que las Naciones Unidas estiman que el 68% de la población vivirá en ciudades para 2050. En América Latina, esa cifra crece significativamente hasta el 81%.

La OCDE ha identificado la gobernanza como uno de los principales desafíos para una infraestructura exitosa. Cuando los ciudadanos no son escuchados en los planes de infraestructura, los proyectos a menudo enfrentan retrasos debido a demandas o errores, lo que significa que no pueden cumplir con los plazos o superar el presupuesto. Esta no es una buena manera de proporcionar servicios públicos.

Afortunadamente, los gobiernos son cada vez más conscientes de que incluir a los ciudadanos en la gestión del desarrollo urbano es esencial para lograr soluciones innovadoras e impactantes juntas. Por esta razón, el gobierno abierto podría ser una guía para desarrollar las ciudades del futuro.

Ciudades de plataforma

El gobierno abierto puede proporcionar formas innovadoras de gobernar mediante el uso de tecnología cívica, mejores estándares, datos abiertos y espacios para el diálogo y la colaboración. Agregar la voz de los ciudadanos proporciona un marco para ubicar dónde están los problemas más urgentes, al tiempo que abre información para que los ciudadanos puedan monitorear lo que está haciendo el gobierno y basar sus demandas en evidencia.

Además, generar, analizar y difundir datos relevantes nos permite abordar este desafío de infraestructura dentro de un plan integral de mejora de la gobernanza. Y al mismo tiempo, el gobierno abierto aumenta la transparencia y abre información relacionada con los procesos de contratación y ejecución en obras de infraestructura, lo cual es importante porque ayuda a comprender cómo el gobierno gasta el dinero público y hace que las obras públicas rindan cuentas.

Crear una plataforma de planificación urbana que pueda traducir grandes cantidades de datos de infraestructura en una visualización simple es esencial para entregar datos al público

Crear una plataforma de planificación urbana que pueda traducir grandes cantidades de datos de infraestructura en una visualización simple es esencial para entregar este tipo de datos al público. Estas plataformas cumplen con el objetivo fundamental de poder ofrecer información clara y de calidad que permita una participación informada y basada en evidencia. Ver datos sobre obras públicas o estándares de planificación urbana permite a los actores involucrados obtener la información necesaria para participar, monitorear, proponer análisis o fomentar nuevos desarrollos.

BA Obras es una plataforma creada para comunicar las obras públicas a los ciudadanos de una manera nueva e innovadora. Muestra más de mil proyectos individuales donde puede obtener información sobre el trabajo, las fechas de inicio y finalización, los montos de las ofertas, el contratista a cargo, el contrato que adjudica el trabajo, la descripción y los detalles del mismo, entre otros datos.

Ahora hay ocho ciudades en América Latina que han utilizado el software de código abierto de BA Obras, ubicado en el repositorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Ver la ciudad bajo una nueva luz.

En Buenos Aires, ya hay muchos ejemplos exitosos de ciudadanos reunidos para co-crear espacios públicos. Por ejemplo, en 2019 se realizaron conferencias participativas con la comunidad local para decidir cómo transformar un antiguo cobertizo de ferrocarril. A través de la iniciativa de más de 200 vecinos, se remodeló un área una vez abandonada para incluir un parque, una biblioteca pública y espacios para talleres.

Buenos Aires también ha creado Open Map BA . Esta herramienta abre y unifica datos urbanos previamente distribuidos entre diversas áreas del gobierno. Ahora se recopila en un sitio web para que se pueda acceder directamente. En el proceso, logra traducir miles de páginas de regulaciones y fuentes de información en un sitio interactivo que los ciudadanos pueden usar para explorar cada lote de la ciudad en detalle.

La vida de una ciudad no solo está en manos del gobierno. También está conformado por la actividad privada y las iniciativas económicas que influyen en el tejido urbano.

Pero la vida de una ciudad no solo está en manos del gobierno. También está conformado por la actividad privada y las iniciativas económicas que influyen en el tejido urbano. Por ejemplo, la construcción de edificios, casas, oficinas, comercios, entre otros.

Existe una demanda de información estratégica, como inspecciones comerciales, permisos de uso del suelo o normas de construcción, que se incorporan a los datos de planificación urbana en general. Y es por eso que algunos gobiernos han decidido avanzar con la apertura de datos urbanos y la creación de plataformas que los visualicen para que sean accesibles para todos. Por ejemplo, Barcelona desarrolló el Geoportal BCN con todos los datos urbanos de la ciudad, o ZoLa de Nueva York, que muestra los datos de zonificación a través de capas de mapas. Ambas plataformas fueron una inspiración para la creación de Open Map BA.

Las iniciativas tomadas en Buenos Aires y en otros lugares nos dan la oportunidad de encontrar soluciones creadas conjuntamente para los desafíos que enfrentan las grandes ciudades. En este sentido, creemos que las respuestas deben desarrollarse en colaboración. Esto solo se puede hacer escuchando a los ciudadanos, fortaleciendo los espacios de diálogo y participación ciudadana, como el espíritu de los mandatos de gobierno abierto. Por eso, en última instancia, democratizamos la información sobre la planificación urbana. - Juan Vila

(Crédito de la imagen: Unsplash)