Este estudio fue coautor de Jon Mellon, Tiago C. Peixoto y Fredrik M. Sjoberg.
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¿Quién escribió este informe?
El estudio fue coautor de Jon Mellon, Tiago C. Peixoto y Fredrik M. Sjoberg, como parte de las actividades apoyadas por la Comunidad de Práctica sobre Participación Ciudadana del Banco Mundial.
Mejor cita
Los diseñadores de plataformas de tecnología cívica deben dedicar tiempo a considerar cómo sus decisiones de diseño influyen en las elecciones y los resultados de los procesos políticos que están habilitando.
Conclusiones clave:
- El perfil socioeconómico de los participantes puede predecir solo en parte quién se beneficia de ese proceso. La suposición de que las desigualdades en la participación siempre conducirán a las mismas desigualdades en los resultados no se confirma en la práctica.
- Para evaluar cuán inclusivos son los procesos de participación, los investigadores y profesionales deben examinar no solo la demografía de los participantes, sino también todas las demás etapas de participación y la respuesta política resultante.
- Es importante considerar cómo las plataformas de tecnología cívica, y los procesos de participación ciudadana en general, pueden funcionar como instituciones políticas que fomentan ciertos tipos de comportamiento mientras desalientan otros.
¿Qué hay en este informe?
A medida que la vida cívica se mueve en línea y persisten las diferencias en el acceso a la tecnología, los académicos y observadores a menudo se han preguntado si esto exacerbará las desigualdades políticas. Esta preocupación asume que la participación desigual conduce inevitablemente a resultados desiguales: si los participantes en línea no son representativos de la población, los resultados de la participación beneficiarán a los grupos que participen y perjudicarán a los que no, a veces con el riesgo de “empoderar a los que ya están empoderados”. Pero, ¿se cumple esa suposición en la práctica? Este estudio puso a prueba esta pregunta, presentando algunos hallazgos contrarios a la intuición.
El estudio examina diferentes modelos de tecnología cívica: peticiones en línea en 132 países, presupuestos participativos digitales en Brasil, crowdsourcing constitucional en Islandia e informes ciudadanos en línea en el Reino Unido. Estos son casos raros en los que los datos disponibles nos permiten rastrear la cadena de participación completa a través de:
- la brecha digital existente
- el perfil demográfico de los participantes
- los tipos de demandas realizadas a través de la plataforma
- los resultados de la política
Los hallazgos muestran que el vínculo entre la demografía de quién participa y quién se beneficia del proceso de participación no es tan sencillo como comúnmente se supone. En todos los casos, y debido a las características institucionales de las plataformas de tecnología cívica y al proceso político que las rodea, los supuestos eslabones de la cadena de participación se rompieron.
El estudio concluye con una discusión que ofrece ideas tanto para el diseño como para la evaluación de los procesos de participación ciudadana .
¿Por qué debería leer este informe?
El estudio desafía las suposiciones típicas sobre lo que conduce a la desigualdad en los procesos tecnológicos cívicos. Ofrece un marco analítico que se puede utilizar para diseñar y evaluar mejor los esfuerzos de tecnología cívica, así como otras modalidades de participación ciudadana.
¿Para quién es este informe?
Funcionarios gubernamentales, investigadores, sociedad civil y actores del sector privado involucrados en el diseño, implementación y evaluación de procesos de participación ciudadana.
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(Crédito de la imagen: Unsplash)
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