Nueva Orleans se asoció con desarrolladores de tecnología para instituir una estrategia de reducción de la plaga basada en datos que redujo el número de casas en descomposición en más de 15,000 en cinco años. Su pieza central era una herramienta a medida que convertía las encuestas cualitativas de propiedad en puntajes cuantitativos, y aconsejaba a los funcionarios si una propiedad arruinada, una vivienda que había quedado en mal estado, debía ser demolida o vendida. Esto eliminó una acumulación de 1.500 casos. Abordar las viviendas en decadencia de la ciudad ha sido una prioridad importante desde 2010, cuando se pensaba que Nueva Orleans tenía más viviendas abandonadas que Detroit.


Asegúrate de compartir tus propias ideas con el autor dejando un comentario abajo