Hola, soy Emilia Hogarth (de soltera Cedeno). Soy ecuatoriana, tengo 42 años y vivo en el Reino Unido desde hace 16 años. Mi experiencia profesional se centra en el ámbito de las compras: he tenido el privilegio de trabajar con empresas como Kimberly-Clark, Coca-Cola e ICTSI, e incluso formé parte del equipo operativo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Desde la adquisición de materias primas para fabricar pañales hasta bebidas, grúas y logística olímpica, mi carrera ha sido una aventura apasionante y diversa.

Comienza un hermoso viaje

Hace más de dos semanas, tuve la oportunidad de hablar sobre mi trayectoria en la comunidad con Derek Alton durante la reunión mensual apolítica de Global Communities. Tenía pensado escribir un blog sobre esta experiencia inmediatamente, pero no me encontraba muy bien en ese momento. En retrospectiva, ese retraso fue una bendición, ya que me dio tiempo para reflexionar sobre los casi ocho años que he pasado trabajando en el Gobierno del Reino Unido y el increíble viaje en el que me he embarcado.

El corazón de la pertenencia

Todos tenemos un deseo innato de pertenecer a algo. Es una parte fundamental del ser humano: sentirnos apoyados, saber que hay personas que nos animan y nos ayudan en los momentos difíciles. Este apoyo mutuo nos ayuda a ser más amables y fuertes, y nos permite afrontar los retos y compartir nuestros aprendizajes con los demás.

En mi opinión, las comunidades de práctica en cualquier profesión, especialmente en el ámbito gubernamental, se basan en este principio. Como gestores de comunidades, tenemos una gran responsabilidad: ayudar a nuestros miembros a desarrollar sus capacidades, al tiempo que vemos a la persona que hay detrás del cargo. Al comprender las necesidades, las dificultades y los retos de cada individuo, podemos diseñar experiencias de aprendizaje que mejoren realmente sus habilidades. Al mismo tiempo, encarnamos los valores fundamentales por los que debe luchar todo funcionario público: la confianza y la colaboración.

La evolución de una comunidad

En los primeros años, me costó mucho aceptar el concepto de comunidades de práctica. Me parecían interesantes, pero me preguntaba cómo podían ser algo más que un simple complemento, cómo podían convertirse en un objetivo fundamental. Mi gran avance se produjo cuando me di cuenta de que una comunidad de práctica (CoP) puede ser una potente herramienta de aprendizaje y desarrollo. Con resultados de aprendizaje formales, objetivos y KPI, una CoP no solo genera comentarios positivos, sino que crea una mejora cuantificable de las capacidades y garantiza la aceptación por parte de los líderes.

Hoy en día, nuestra comunidad ha crecido hasta alcanzar los 8000 miembros y estamos entrando en una fase emocionante en la que los miembros están empezando a impulsar la agenda y a compartir sus propias mejores prácticas.

Lecciones clave de mi trayectoria

A lo largo de este viaje, he extraído algunos mensajes clave que me han guiado:

  • Causa impacto con autenticidad: «La gente puede olvidar lo que dices, pero siempre recordará cómo les hiciste sentir» -*Madre Teresa de Calcuta. Sé auténtico y no te disculpes por ser tú mismo.
  • Prioriza las necesidades de los usuarios: del mismo modo que no le darías agua a alguien que tiene hambre, céntrate siempre en lo que los miembros de tu comunidad realmente necesitan. Deja que sus necesidades guíen tus prioridades.
  • Adapta tu ritmo: comprende los periodos de actividad y de calma de tu comunidad. Es perfectamente normal que una comunidad esté tranquila durante un tiempo: todo el mundo necesita tiempo para asimilar y reorganizarse.
  • Mantén tu misión cerca: Recuerda que se trata de ayudar a las personas a crecer. Es una oportunidad increíble y una responsabilidad importante, asimílalo.
  • Construye tu red de apoyo: Rodéate de personas que te animen, tanto en privado como en público.
  • Trata tu estrategia como algo sagrado: Tu estrategia es tu biblia. Revísala, adáptala y perfecciónala con regularidad; yo leo la mía al menos una vez a la semana.
  • Invierte en tu equipo: elige cuidadosamente a los miembros de tu equipo y lucha por ellos. Infúndeles la misma pasión que te impulsa a ti y la vida será mucho más fácil.
  • Invierte en tus superusuarios/miembros principales: elígelos cuidadosamente y manténlos al día de los planes de la comunidad.
  • Demuestra tu valor: estate siempre preparado para mostrar los beneficios tangibles de tu trabajo.
  • Mantente informado: únete a foros y comunidades para estar al día de lo que hacen los demás.

Lecturas recomendadas

Para aquellos que quieran profundizar en el mundo de las comunidades de práctica, aquí hay algunos libros que me han inspirado:

  • Cómo construir comunidades de práctica exitosas, de Emily Webber

  • Comunidades de práctica: aprendizaje, significado e identidad, de Etienne Wenger

  • Humankind, de Rutger Bergman

Este viaje me ha enseñado que las comunidades de práctica no solo sirven para compartir conocimientos, sino también para fomentar conexiones humanas auténticas. Proporcionan una plataforma para el crecimiento mutuo, que nos permite aprender unos de otros e impulsar cambios significativos en nuestras organizaciones. Espero que mis reflexiones te inspiren a fomentar y crear comunidades que realmente empoderen a sus miembros.


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