Los Ángeles está reduciendo la congestión con un sistema de estacionamiento basado en la demanda que ajusta los precios en función de los datos de ocupación en tiempo real, a fin de distribuir los automóviles de manera uniforme en las bahías del centro. Los sensores registran cuándo están ocupados los lugares de estacionamiento y transmiten la información a un sistema informático central que recomienda ajustes de precios. Los conductores reciben notificaciones de los espacios disponibles a través de aplicaciones móviles que les permiten reservar espacios con anticipación. El sistema tiene como objetivo mantener las bahías desocupadas entre el 10% y el 30% del tiempo.


Asegúrate de compartir tus propias ideas con el autor dejando un comentario abajo