Teniendo en cuenta que comunicarnos es algo que todos hacemos, puede resultar muy difícil. Las diferencias de opinión sobre cómo comunicarse pueden ser muy frustrantes, especialmente si sientes que no se escucha tu voz. He pensado en compartir algunos consejos que pueden ayudarte si te encuentras en esta situación.

  1. Da un paso atrás. Es fácil sentirse abrumado en el momento y reaccionar por instinto. Si puedes terminar una llamada y volver a reunirte, tómate unos minutos para reflexionar antes de continuar.

  2. No te quedes atascado debatiendo palabras o frases concretas. Puede ser muy tentador, pero si se trata de algo en lo que puedes ceder porque no cambia el contexto de tu mensaje, te recomiendo que lo hagas. Puede ayudar a generar confianza.

3**. Respalda tus opiniones con estadísticas.** Si tienes datos que demuestran que un método de comunicación concreto funciona o que un punto de vista determinado es eficaz, utilízalos. A veces, las personas necesitan pruebas concretas, en lugar de solo consejos.

  1. Aprovecha las pequeñas victorias. Por ejemplo, envía correos electrónicos utilizando tu propio tono y lenguaje (siempre que sea apropiado, por supuesto). Asumir cierta responsabilidad y control sobre lo que envías te hará sentir bien, especialmente si no te sientes cómodo con la situación en general.

Y lo más importante...

  1. No dejes que te afecte. Que alguien no esté de acuerdo contigo o no escuche tus consejos no es una crítica a tus habilidades y capacidades (aunque pueda parecerlo). A veces, las personas no están preparadas para escuchar lo que tienes que decir, pero eso no significa que tu voz no merezca ser escuchada.

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